domingo, 6 de mayo de 2012

Amiga

Silencio... Estoy observando las calles, silencio. Tal vez con la minima esperanza que pase por mi vera, aunque sea a distancia. Gritarle a los cuatro vientos que me perdone. Perdonarme por haberle querido tanto y por no saber vivir sin el. Tal vez sea porque nunca me enseño a refugiarme en otros brazos que no fueran los suyos... Silencio, vuelvo a observar las calles pero esta vez tengo los ojos rojos aun con mas esperanza de cruzarme con su mirada. Me abrazo fuerte a mi misma y lloro por su ausencia, por la intensidad con la que vivimos todo. Me vienen en mente todas esas advertencias por tu parte a las que yo prestaba el oido sordo, ciega de amor. Ciega de amor o de locura por querer sacarle siempre una sonrisa provocada por mi. Se que aburre oir su nombre saliendo por mi boca, que ya molesta y agobia tanta necesidad de tenerle a mi lado. De al igual que puedo contar contigo, contar con los dos. Siempre os he necesitado... Y si una parte de mi se perdiera mas de lo que esta aun, quisiera tener el ombro de los dos para asi apollarme al igual que refugiarme. No se descifrar este sentimiento... Solo se a todo lo que me a llevado. Por eso me siento inutil e incapaz de llevar esta vida que me vino de sorpresa... Todos aquellos que me conoceis sabeis que he revuelto la tierra si a echo falta para ayudaros y yo nunca he pedido nada a cambio. Nunca he pedido ayuda. Sabes como soy... Este es mi unico deseo, el que con mas fuerzas espero. Estoy inconforme con todo, no valoro nada. Quiero acabar con esta negatividad, hacerle frente a el, mi mayor dolor. Sea bueno o malo por lo menos chocarme contra la pared, alejarme de este mundo que solo me da problemas... Y por una vez, empezar a ser feliz. Lo siento, por todo o por nada. Pero lo siento. Se que yo no estube alli para ayudarte, pero sabes que estare para todo lo que venga. Por siempre, te quiero.

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